Seguro que muchos habéis pensado que desde este blog no os íbamos a desear "feliz Navidad". Ciertamente, no me pega mucho, para qué vamos a fingir.Yo personalmente debo huir de los Reyes Magos. Como siempre he sido malo, me suelen traer carbón, pero como están hartos de que siga siendo reincidente, han decidido pasar a la acción directa, y arrearme un par de guantazos, a ver si así aprendo la lección. Entiendo que lo hacen con buenas intenciones, pero yo voy a esconderme bien para que no me pillen.
En cualquier caso, estabais equivocados. He decidido dedicar esta entrada a felicitaros, y expresaros mis más sinceros deseos de paz y alegría. Y es que hasta los tipejos como yo, y los freaks, monstruos y criaturas de la noche tienen su corazoncito. Y sino, recordad este genial anuncio televisivo argentino que muchos conoceréis. El momento mítico es la aparición de Sadako, que sale del televisor.