¿Hubo sexo ayer en la 'date' que yo tuve con una famosa bloguera? ¡Sí! ¡Por lo menos dos horas y media! Hubo Sexo en Nueva York, que fue la película que me llevó a ver la adorable muchacha con la que quedé ayer. En Madrid, lo que se dice en Madrid, no hubo tanto sexo. Quizás por eso inconscientemente he decidido irme a Nueva York, aunque en realidad ya tenía el billete comprado desde hace tiempo. Por fin me ha llegado el momento de tomarme unas merecidas vacaciones (creedme, he trabajado mucho y el pluriempleo es muy malo para la salud). Aunque para eso tengo que aguantar hasta el lunes y no sé si podré con todo. Se me hace muy cuesta arriba.Era inevitable que un solterón como yo y la single más destacada de la blogosfera quedáramos por primera vez para ver en pantalla las peripecias de la soltera más famosa, Carrie Bradshaw, para ver si se casaba o no, por fin, con su adorado Mr. Big. La cita no fue nada decepcionante, porque a la bloguera en cuestión cuando la ves en persona dan ganas de abrazarla. No lo hice para que no pensara que soy un psicópata, pero no me extraña que forme parte de un grupo que se dedica a dar abrazos gratis. Sí me desilusionó un poco el hecho de que las chicas que iban a ver Sexo en Nueva York no iban vestidas como los personajes de la famosa serie, de vestidos de Gucci. Uno se había montado su propia película y pensaba que iba a ver mucho glamour y zapatos de Manolo Bahnik. La mayoría iban con vaqueros y zapatillas y, en fin, yo esperaba otra cosa.
Lo pasamos muy bien viendo la película. Soy consciente de que en los 90 estaba de moda alabar Sexo en Nueva York porque era "una serie transgresora" -se suponía- y que ahora está muy de moda ponerla a caldo porque ahora parece ser que en realidad es machista. Todo el mundo ha puesto a caldo la película, incluida la web en la que yo trabajo. Yo traté de disfrutarla y no analizarla, porque sí es cierto que la película tiene un mensaje bastante dudoso pro consumismo salvaje: "Compra, compra y compra, ropa y bolsos caros de diseñadores famosos. Y si pretendes usar un vestido de boda sencillo, combínalo con zapatos de marca". Y para colmo, las manifestantes que salen en contra de los abrigos de pieles son cuatro locas histéricas... Es la cumbre del cine antiecológico. Pero en fin, si pasamos todo eso por alto, escuché que mi encantadora acompañante se reía. La cita tenía su razón de ser en que se alegrara un poco porque, así entre nosotros, tras esa apariencia divertida que tiene, la notaba un poco triste y eso me tenía preocupado. Así que si hubo risas, mucho mejor. Los diálogos estaban bien escritos, las actrices ya tienen tan estudiados a sus personajes que parecen absolutamente naturales y te mantiene interesado durante el extenso metraje, dura unas dos horas y media. Y eso que la vimos en la última sesión, así que si hubiera sido un poco aburrida, me hubiera quedado completamente dormido.
Por lo demás, fue la date más extraña de mi vida. Normalmente, cuando alguien queda contigo por primera vez para conocerte, pretende hablar contigo. Por eso se suele quedar para cenar o algo así. Ella reconoció que la aburría ir sola al cine, así que me temo que era un mero acompañante. Ni siquiera me dio tiempo a preguntarla sobre su idilio con un bloquero, que me tiene intrigado, porque yo soy muy cotilla. De hecho, cotilla profesional. Pero es que quedamos diez minutos antes de que empezara el cine, y como era larga, cuando acabó tuve que irme a toda prisa porque hoy tenía que trabajar y ya era tardísimo para mí. Así que ni conversamos ni nada. Más que una cita fue una 'no cita', pero por un lado me parece mucho mejor, ya que así tenía una excusa para no hablar y así he podido disimular que soy un poco memo.En fin, me alegro mucho de haber compartido este blog con estupendos visitantes. Aprovecho la ocasión para desearos que también vosotros paséis un feliz verano, tanto si os quedáis en vuestra residencia habitual como si os pegáis las vacaciones de vuestra vida. Espero que mi blog no os haya parecido un poco burro, como el personaje del chiste de Forges de hoy en El país.







