Ya sé que se estrenan otras películas mucho más interesantes, pero Star Wars: The Clone Wars me daba mucho juego para la videocrítica. Creo que es la que nos ha quedado más divertida, y desde luego la más vistosa y la más friqui. Con esto, creo que ya he agotado la fórmula y espero no tener que hacer muchas videocríticas más.
De todas formas, también le he hecho una entrevista a Selma Blair, la protagonista de Hellboy: El ejército dorado. Esta vez, Guillermo del Toro no vino a dar entrevistas, como hace siempre con todas sus películas, porque se ha ido a Nueva Zelanda, a empezar a preparar sus dos entregas de 'El hobbit'. Se puede leer la entrevista con Selma Blair aquí.
jueves, 28 de agosto de 2008
Videocrítica de 'The Clone Wars'
viernes, 22 de agosto de 2008
Las chicas al poder
María Antelo me releva en las videocríticas, ¡y lo hace estupendamente! Y eso que la película que le ha tocado en suerte -Space Chimps- debe ser un poco tostonazo. Yo ni iré a verla.
miércoles, 13 de agosto de 2008
Videocrítica de 'El caballero oscuro'
Sin duda, una de las mejores películas del año.
viernes, 11 de julio de 2008
Kung Fu Panda
(Hoy me vais a tener que disculpar las tildes, pero escribo desde un teclado neoyorquino que carece de ellas). Como os comente en alguna entrada anterior, me quedaba una videocritica por hacer y me iba a escaquear. Por desgracia, no lo consegui y la rodamos antes de irme. Aqui os pego la videocritica de Kung Fu Panda.
viernes, 27 de junio de 2008
Adiós, muchachos
¿Hubo sexo ayer en la 'date' que yo tuve con una famosa bloguera? ¡Sí! ¡Por lo menos dos horas y media! Hubo Sexo en Nueva York, que fue la película que me llevó a ver la adorable muchacha con la que quedé ayer. En Madrid, lo que se dice en Madrid, no hubo tanto sexo. Quizás por eso inconscientemente he decidido irme a Nueva York, aunque en realidad ya tenía el billete comprado desde hace tiempo. Por fin me ha llegado el momento de tomarme unas merecidas vacaciones (creedme, he trabajado mucho y el pluriempleo es muy malo para la salud). Aunque para eso tengo que aguantar hasta el lunes y no sé si podré con todo. Se me hace muy cuesta arriba.Era inevitable que un solterón como yo y la single más destacada de la blogosfera quedáramos por primera vez para ver en pantalla las peripecias de la soltera más famosa, Carrie Bradshaw, para ver si se casaba o no, por fin, con su adorado Mr. Big. La cita no fue nada decepcionante, porque a la bloguera en cuestión cuando la ves en persona dan ganas de abrazarla. No lo hice para que no pensara que soy un psicópata, pero no me extraña que forme parte de un grupo que se dedica a dar abrazos gratis. Sí me desilusionó un poco el hecho de que las chicas que iban a ver Sexo en Nueva York no iban vestidas como los personajes de la famosa serie, de vestidos de Gucci. Uno se había montado su propia película y pensaba que iba a ver mucho glamour y zapatos de Manolo Bahnik. La mayoría iban con vaqueros y zapatillas y, en fin, yo esperaba otra cosa.
Lo pasamos muy bien viendo la película. Soy consciente de que en los 90 estaba de moda alabar Sexo en Nueva York porque era "una serie transgresora" -se suponía- y que ahora está muy de moda ponerla a caldo porque ahora parece ser que en realidad es machista. Todo el mundo ha puesto a caldo la película, incluida la web en la que yo trabajo. Yo traté de disfrutarla y no analizarla, porque sí es cierto que la película tiene un mensaje bastante dudoso pro consumismo salvaje: "Compra, compra y compra, ropa y bolsos caros de diseñadores famosos. Y si pretendes usar un vestido de boda sencillo, combínalo con zapatos de marca". Y para colmo, las manifestantes que salen en contra de los abrigos de pieles son cuatro locas histéricas... Es la cumbre del cine antiecológico. Pero en fin, si pasamos todo eso por alto, escuché que mi encantadora acompañante se reía. La cita tenía su razón de ser en que se alegrara un poco porque, así entre nosotros, tras esa apariencia divertida que tiene, la notaba un poco triste y eso me tenía preocupado. Así que si hubo risas, mucho mejor. Los diálogos estaban bien escritos, las actrices ya tienen tan estudiados a sus personajes que parecen absolutamente naturales y te mantiene interesado durante el extenso metraje, dura unas dos horas y media. Y eso que la vimos en la última sesión, así que si hubiera sido un poco aburrida, me hubiera quedado completamente dormido.
Por lo demás, fue la date más extraña de mi vida. Normalmente, cuando alguien queda contigo por primera vez para conocerte, pretende hablar contigo. Por eso se suele quedar para cenar o algo así. Ella reconoció que la aburría ir sola al cine, así que me temo que era un mero acompañante. Ni siquiera me dio tiempo a preguntarla sobre su idilio con un bloquero, que me tiene intrigado, porque yo soy muy cotilla. De hecho, cotilla profesional. Pero es que quedamos diez minutos antes de que empezara el cine, y como era larga, cuando acabó tuve que irme a toda prisa porque hoy tenía que trabajar y ya era tardísimo para mí. Así que ni conversamos ni nada. Más que una cita fue una 'no cita', pero por un lado me parece mucho mejor, ya que así tenía una excusa para no hablar y así he podido disimular que soy un poco memo.En fin, me alegro mucho de haber compartido este blog con estupendos visitantes. Aprovecho la ocasión para desearos que también vosotros paséis un feliz verano, tanto si os quedáis en vuestra residencia habitual como si os pegáis las vacaciones de vuestra vida. Espero que mi blog no os haya parecido un poco burro, como el personaje del chiste de Forges de hoy en El país.
jueves, 26 de junio de 2008
Ponga una bloguera en su vida
El que escribe estas líneas es ya perro viejo, ha acumulado todo tipo de experiencias y podría escribir un extenso libro detallando la gran variedad de personas con las que se puede llegar a tener una cita. Podría relatar qué es lo que ocurre cuando quedas con una escritora bipolar, una emigrante ilegal en busca de tarjeta de residencia, una adicta al sexo, una que le chillaba a todo el mundo, una aficionada al sadomaso y otros especímenes curiosos. Pero me faltaba en mi curriculum una bloguera. El asunto no es baladí. Quien no haya quedado con alguien que escriba un blog no tiene un conocimiento completo del género humano.Los blogueros somos un tipo peculiar de personas que sentimos una inmensa necesidad de divulgar todo lo que nos ocurre a los cuatro vientos y si es posible a los cinco o seis. Escribimos nuestra vida en un blog para que se pueda ver en internet. Algunos nos conformamos con escribir sobre el último libro que hemos leído, pero otros son capaces de comentar datos sobre la ropa interior que llevan puesta (verídico, lo acabo de descubrir). Así las cosas, resulta que si tienes la fortuna o la desdicha de quedar con un bloguero/a pronto descubrirás que ha contado todos los detalles en su blog.Y lo que es todavía peor, ¡sus amigos hacen comentarios y opinan sobre ti! Como si no existieras, claro, porque nadie se ha planteado la posibilidad de que vayas a leerlo, y si se lo imagina alguien, le das igual.
Resulta que el otro día quedé en ir al cine hoy con una bloguera. ¿Cómo es posible que una representante del género femenino tenga el mínimo interés en quedar precisamente conmigo? No ocurre muy a menudo, pero tiene su explicación. Lo que pasa es que esa chica pertenece a una asociación de filántropos que se dedican a hacer una buena obra todos los viernes, y vamos a ver una película que dura hasta las 00.45, o sea que al final de la cita ya será viernes. Lo cierto es que es una buena idea, ha hecho mucho bien. ¡Al menos me saca de casa!
Pero entonces resulta que abro su blog y ella lo está contando todo. Gracias a eso me he enterado de muchas cosas. Incluso de que es un poco bruja (tenía pinta) y ha hecho por lo visto un ritual mágico para que los chicos se enamoren de ella. También he descubierto un dato curioso. No me había enterado, pero parece que hoy tiene lugar un partido de fútbol importante, así que resulta que existe la duda razonable de que yo sea gay. Es un poco tópico. Me recuerda a esos clichés sexistas que todos escuchamos desde pequeñitos, estilo 'los chicos no lloran' o 'Las niñas no juegan con camiones'. En fin, mi madre siempre decía que no le hubiera importado que fuera gay, porque están de moda y quieren mucho a sus madres, así que a mí me da un poco igual que se especule sobre mi opción sexual.
Me gustaría comentarles a mis lectores solteros, si son chicos, que deberán consultar a partir de ahora cuándo hay partidos emocionantes de fútbol, aunque no les interese lo más mínimo este deporte. Que sepan que si quedan con una chica el día del partido, se puede dar por supuesta su homosexualidad.
De todas formas, y por pura ilustración cultural, me gustaría explicarle a esa gente que homosexual es aquella persona que mantiene relaciones sexuales o se siente atraída por otras de su mismo sexo. Nada más. No tiene que ver con el fútbol ni con los gustos cinematográficos, salvo porque pienso que es muy posible que si fuera gay preferiría quedarme en casa a ver las piernas musculosas de los jugadores que ir al cine a ver a Carrie Bradshaw y a sus amigas.
Otras amiguitas suyas dicen en los mismos comentarios que soy 'segundo plato' porque ella está enamorada de otro. Yo supongo que siempre que he quedado con una chica habrá comentado las mismas cosas con sus 'amigotas' en pequeño comité y a puerta cerrada, pero al menos en esos casos yo no me he enterado, así que ha sido más humano.
No va a ser el caso, pero, ¿imagináis que quedáis con una bloguera con la que surja algo? Más os vale no tener un mal día en la cama, porque se debatirá la cuestión en internet y no os volveréis a comer una rosca en vuestra vida. Procurad no llevar un roto en vuestra ropa interior si quedáis con un bloguero/a.
No tiene nada que ver con esta entrada, pero me gustaría comentar algo sobre una televisión autonómica. Hace mucho tiempo que nadie ve Telemadrid. Yo confieso que ni la miro desde que el surrealista Fernando Sánchez Dragó dejó de presentar el telediario. Pero como han estado de huelga y la pantalla permaneció completamente en negro durante 23 horas, se ha producido un fenómeno curioso. La pantalla en negro daba tanto morbo que la gente ponía Telemadrid a mansalva para comprobar que no estaban emitiendo nada. Hasta tal punto que yo creo que han batido sus propios records de audiencia. Al parecer, la cadena obtuvo con la pantalla en negro un 2,4% de share, más que con sus telediarios habituales. Es mejor que a partir de ahora no se esfuercen y no emitan nada.Con esto me ha venido a la mente aquel eslogan tan famoso que tenía Telemadrid: 'Espejo de lo que somos'. Como recordáis, estos trabajadores de la casa que ahora están en huelga por culpa de la presidenta autonómica, lo remodelaron como 'Espe jode lo que somos', que era bastante ilustrativo.
Pues nada me despido por ahora, no sin antes recordaros que mañana me vengaré de la susodicha contando absolutamente todos los detalles. Y aportando fotos y todo. Espero que sea un buen final, ya que supondrá mi última entrada en el blog.
PRÓXIMAMENTE, EN ESTE MISMO BLOG: MI 'BLIND DATE' CON UNA BLOGUERA. ¡NO TE PIERDAS LA INESPERADA CONCLUSIÓN DEL BLOG!
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jueves, 19 de junio de 2008
El gigante verde
Vuelven a petición del público mis videocríticas. A decir verdad, nadie me ha pedido nada, es más, si me han comentado algo es que pueden pasar perfectamente sin ellas. Sin embargo, y puesto que nuestro trabajo nos ha costado, he decidido ponérosla en este blog por si me podéis comentar que os parece, si debo vocalizar más o si creéis conveniente que a partir de ahora me dedique a la cría del berberecho salvaje. En la página web en la que trabajo han puesto un 'afoto' mío como atracción principal esta semana, por lo que supongo que perderemos visitas a mansalva.Me ha correspondido comentar El increíble Hulk, una cinta que yo estaba deseando poner verde, nunca mejor dicho, porque pensaba que no me iba a gustar. Por ejemplo, no me gustó nada la que dirigió Ang Lee, y eso que adoro a Ang Lee, pero me gusta mucho más casi cualquiera de sus otras películas. Esto de que Eric Bana se convirtiera en un dibujo animado verde mal hecho me quitaba por completo la sensación de verosimilitud. Casi prefería la legendaria serie de cuando yo era 'ñajo', en la que un tío canijo (Bill Bixby) se transformaba en un tío cachas (Lou Ferrigno) pintado de verde (lo que hay que hacer para ganarse las lentejas). Al menos era un tío real, que estaba delante de las cámaras, pintado de verde, sí, pero de carne y hueso. Y encima han puesto como director a uno muy inferior a Ang Lee, un tal Louis Leterrier, responsable de las ligerísimas Transporter 1 y 2.
Tenía que haber confiado en la presencia de Edward Norton. Es un valor seguro. Otras veces he ido al cine pensando que la peli no me iba a interesar nada, pero si está él siempre resulta que la cosa tiene su aquél. Licenciado en Historia por la Universidad de Yale, el protagonista de El club de la lucha y American History X es un tipo con la cabeza muy bien amueblada. Creo que Norton enriqueció la historia, le dio algo de fondo, y consiguió que los personajes tuvieran más profundidad, por lo que aparece acreditado como guionista. Aún así, Marvel, editorial a la que pertenecen los derechos del personaje, quitó algunas cosas que quería poner Norton, porque su prioridad era hacer un cómic con mucha acción y ya está. El pobre Norton entró en cólera y a punto estuvo de convertirse en el increíble Hulk de verdad, pero como no le hicieron ni caso, se negó a participar en la promoción.La videocrítica ha sido compleja de hacer, me ha traído muchos quebraderos de cabeza, y encima he estado bajo presión de mucha gente durante dos semanas. No quiero entrar en detalles, pero básicamente lo bueno es que el montador ha hecho un trabajo tan chulo, que ha gustado y gracias a eso mantengo mi puesto de trabajo. Por suerte, y aunque se supone que debo otra videocrítica, voy a hacerme el loco y pasar del tema, al menos hasta la temporada que viene. No quiero escuchar hablar de videocríticas hasta después del verano por lo menos.
miércoles, 18 de junio de 2008
Esos maravillosos espectadores
Me encanta escuchar los comentarios de la gente que está a mi alrededor cuando voy al cine. Algunos espectadores son tan geniales que me animan la tarde con frases incluso mejores que las de la pantalla. Estaba esperando frente a la taquilla de un cine en el que ponían Stalingrado y un tipo le preguntó a otro: “¿Esta película de qué irá?”. Cuando fui a ver La lista de Schindler un abuelillo malhumorado dijo a voz en grito: “Es en blanco y negro. Vaya basura. ¡Para eso me quedo en casa y pongo la tele!”.Un individuo emocionadísimo estuvo durante toda la proyección del último Rocky animando al protagonista a voz en grito: “¡Dale! ¡Dale! ¡Duro con él! ¡Tú puedes!, decía mientras daba puñetazos al aire. Una madre que había llevado a sus tres hijos de entre cinco y siete años –más o menos– al cine, se quejaba de que ya no hacían películas infantiles como las de antes”, en plena proyección de South Park, cuando cantaban una canción bastante soez que decía algo así como 'Eres un cabrón, hijo puta'. Los motivos por los que había acabado llevando a los niños a ver esa película son totalmente incomprensibles para mí.
Recuerdo especialmente con gran cariño a dos chicas que discutían sobre el cine de Hollywood. Al final, una de ellas sentenció que las mejores películas eran las estadounidenses. Pero no porque los mejores actores nacieran en Estados Unidos sino porque allí (la chica no iba desencaminada) se trasladaban los intérpretes más grandiosos del mundo. Por ejemplo: ¡Jean-Claude Van Damme!
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