jueves, 28 de abril de 2011

¿Es Elsa Pataky la esposa de Thor?


Imagino que si uno es famoso, tiene la sensación de que su vida es absolutamente pública y de que todo el mundo lo sabe todo sobre ti. No tengo ni idea, pero no deja de sorprenderme que la gente me hable como si yo les conociera de toda la vida.

Esta semana he mantenido una entrevista con Vin Diesel y después con Elsa Pataky, con motivo del estreno de Fast & Furious 5, pero a pesar de lo que indica el título de la película tardé un montón porque me hicieron esperar mucho. El mayor hito cinematográfico de la Pataky hasta el momento ha sido aquel momentazo impagable del clásico Serpientes en el avión (la única comedia de aviones que arranca más carcajadas que Aterriza como puedas), cuando promocionaba nuestro aceite de oliva, ¡como un remedio casero infalible contra las picaduras de serpientes! ¡Viva el apoyo hacia los productos de la patria! En fin, confieso que no me apasiona especialmente esta actriz, pero también es cierto que en persona resulta ser maja, y se deshizo por atendernos en las entrevistas.

Me comentó que me iba a contar una historia muy divertida. Resulta que al parecer tanto ella como su legítimo esposo estrenan superproducción 'palomitera' el mismo día. Ambos están picados, a ver cuál de las dos películas sale vencedora en el Box Office.

La historia seguro que es graciosa. Pero esto de no ser adicto a los programas del corazón tiene sus desventajas. Ignoro absolutamente quién rayos (o truenos) es el marido de la Pataky, y confieso que además me trae al pairo. Creo recordar que salía con Adrien Brody en los tiempos de Manolete. Me he puesto a mirar los otros estrenos que compiten contra la Pataky el viernes y a no ser que sea esposa de Montxo Armendáriz o del protagonista de Tokio Blues (Norwegian Wood), posiblemente esté con Thor, el Dios del Trueno. ¡Vaya usted a saber!

Me viene a la memoria cuando trabajaba en un teatro, y estando de portero me viene una señora que me pregunta si tengo entradas a su nombre. ¿A qué nombre? (Daba por supuesto que yo sabía su nombre por oscuras razones). "Belén Esteban", respondió. "Ah, encantado", respondí. "Yo soy Juan Luis Sánchez". No sé si aquella señora habrá llegado a algo en la vida.

miércoles, 20 de abril de 2011

El cartel de "The Walking Dead" junto a una funeraria


El gigantesco cartel publicitario de la reposición de la serie The Walking Dead, la de los muertos vivientes, junto a una funeraria, en Estados Unidos, ha desatado cierta polémica. La empresa responsable de haber puesto el anuncio asegura que se trata de una "desafortunada coincidencia" y se ha disculpado públicamente. Uno no sabe qué pensar, ya que los publicitarios lo que buscan es llamar la atención como sea, por lo que a igual buscaban el efecto aposta.

Es importante tener consciencia de que la ubicación de un anuncio es bastante importante, como demuestra el anuncio de hamburguesas que acompaña a este texto.

En cualquier caso, lo de los zombies no deja de ser un hecho aislado, que ha tenido repercusión en los medios porque es una anécdota graciosa. Me preocupan mucho más otros casos de anuncios aberrantes, que a pesar de que se supone que están dentro de la ley, demuestran falta de ética por parte de los anunciantes. Y sin embargo, nadie habla de ellos en los medios.

1. Font Vella Ecoligera. Se emite estos días un spot en el que una profesora le pregunta a los niños de su clase qué hacen para ahorrar y para ser ecológicos. La respuesta de uno de los niños es "beber agua Font Vella". En fin, esa marca es muchísimo más cara que las otras. A vuelapluma calculo que el litro resulta como dos mil veces más costoso que si el niño bebe agua del grifo, y encima no tendrá que tirar la botella a la basura, por lo que será más ecológico.

2. Gimnasia pasiva. ¡Colóquese usted este aparato en el abdomen, que hará gimnasia por usted mientras permanece sentado en el sofá viendo unas cervezas! En fin, sería bonito que existiera un aparato capaz de hacer eso de verdad, pero dudo de la efectividad del mismo. Sería como un cacharro que te colocaras en la cabeza y estudiara por ti, y te enseñara idiomas mientras tú pierdes el tiempo jugando al solitario del Windows.

3. Cualquier anuncio de ADSL. Igual existe alguno que diga la verdad, pero yo no lo he visto. Recuerdo un caso en agosto que era tremendo: "Gol TV gratis con Vodafone". El anuncio prometía 20 megas a 4,90 euros al mes.

Pues bien, había que pagar también la cuota de línea, de 17,70 euros mensuales, y lo de los 4,90 euros sólo duraba seis meses, luego pasabas a pagar 39,90. ¡Más IVA, claro! Además, nadie que yo conozca que tenga contratados 20 megas de velocidad los recibe realmente, yo tengo contratados 20 Megas con otra compañía y me dan como mucho 1. Me siento como si me hubiera comprado un coche y me entregaran un patinete.

Y al Gol TV convenía no aficionarse demasiado, porque sólo duraba unos meses. Por supuesto, luego después si lo quieres, tienes que pagarlo aparte.

4. Nueve de cada diez dentistas recomiendan lavarse los dientes. Por favor, denme la dirección del décimo dentista, ése que no lo recomienda, no sea que por error vaya a su consulta... ¡Seguro que está descuidada y llena de mierda, porque debe ser un dentista muy poco higiénico!

martes, 19 de abril de 2011

Viajar en metro: La gran aventura

El metro de Londres ha puesto en marcha un interesante experimento llamado Chronaroma, que pretende convertir en un juego los viajes cotidianos de los usuarios, para hacerlos más amenos. Al parecer, un sistema informático registra los datos de los movimientos del usuario, detectando la posición de su tarjeta de viajero. Cada jugador tendrá que acometer retos, como explorar remotas estaciones y resolver pistas, para ir obteniendo puntos y convertirse en el ganador.

En el metro de Madrid (uno de los mejores del mundo) también nos enfrentamos a diversos retos que nos amenizan el viaje, y no necesitamos puntos ni galardones como incentivo: nuestro único premio es sobrevivir.

1. Resistencia al aplastamiento. El desafío consiste en ir encajado en plena hora punta, totalmente aplastado entre varios pasajeros, mientras un tipo usa tu cabeza para apoyar el libro que se está leyendo, sin perder la sonrisa y sin morir en el intento.

2. Descenso a la línea 6. No se sabe por qué esta línea está muy bajo tierra, de forma que llegar hasta ella en algunas estaciones, como Cuatro caminos, es una aventura que rememora el clásico "Viaje al centro de la Tierra", de Jules Verne.

3. Aguantar a los descerebrados que ponen su música a todo trapo en el móvil. Nunca entenderé por qué pasa eso y nadie protesta. Si se te sienta a un lado un heavy (que pone alaridos satánicos) y al otro uno que pone música latina (ritmos de salsa: "¡mueve la colita, mamita!"), la mezcla ensordecedora te deja con dolor de cabeza para toda la semana.

4. Mantener el equilibrio y la paz interior. Y no convertirte en un energúmeno violento cuando un tipo te empuja brutalmente aposta y cuando te quejas te dice que "ah, haber cogido el coche". Bueno, yo entiendo que si no te queda más remedio que coger el metro debes hacer concesiones, aceptar que sufrirás empujones involuntarios y algún pisotón, etc. Pero eso no significa que tengas que dejar que te hagan de todo, y aguantar a maleducados que te masacran estando todo el vagón vacío.

5. Descifre usted el estrambótico plano. Sí, ese que implantaron hace unos años, ilegible, con ángulos rectos y que no respeta la escala, por lo que es imposible saber cuál es el camino más corto.

6. Conserve usted su cartera. Si tiene usted que pasar por el andén de la línea 10 de Nuevos Ministerios, donde pasan los turistas que vienen del aeropuerto, es muy difícil no ser robado. Al parecer, todo el mundo sabe que ese lugar es un nido de carteristas, menos la policía.

7. Consiga salir del metro. Salga a pesar de los tipos que se empeñan -no se sabe muy bien por qué- en ponerse en medio de la puerta y luchan por mantener su posición. Si se intenta comentarles educadamente que tienen todo el espacio del mundo detrás, o en cualquier sitio que no sea justamente la puerta, sufren un ataque de cólera. Así que yo personalmente ya he desistido, y en lugar de decir nada, intento pasar de lado si dejan algo de sitio, por entre sus piernas, como sea... ¡El reto es llegar al andén antes de que la puerta se cierre!

miércoles, 13 de abril de 2011

China prohíbe los viajes en el tiempo

China es la mezcla de lo peor del comunismo y lo peor del capitalismo. Siguen quedando esos atisbos de tiranía del peor totalitarismo estalinista. Ahora, el gobierno ha prohibido que se rueden películas que incluyan en su trama el viaje en el tiempo.

No, no es una broma fruto de mi absurda imaginación. Según la web China Hust se exceden usando este recurso en los telefilms. Hombre, yo confieso que a veces me ha puesto nervioso que se abuse de esto, por ejemplo en Harry Potter y el prisionero de Azkaban, donde me parece trampa que los protagonistas puedan retroceder tres horas en el tiempo y solucionarlo todo. Así deja de impactarme cualquier muerte o giro dramático porque en el contexto de la película todo vale.

Pero, ¿debería prohibir el gobierno a Harry Potter?

Yo en el fondo preferiría que se siguieran haciendo películas sobre viajes en el tiempo, porque me hacen soñar con que un día se descubrirá la forma de ir hacia atrás, y poder exterminar a Jesulín de Ubrique unos minutos antes de que conozca a Belén Esteban.

La Oficina General de Radio, Film y Televisión justifica su decisión porque últimamente muchas producciones nacionales abusan de este tema, como Shen Hua, una serie sobre unos adolescentes que viajan a la China de la dinastía Qin. "Los productores y los guionistas están tratando la Historia de manera frívola", argumenta la Oficina, según la cual estas series "demuestran una falta de respeto hacia la Historia".

Además, la Oficina también ha aprovechado la ocasión para prohibir las adaptaciones de las que están consideradas las Cuatro Grandes Novelas Clásicas de la Literatura China: "El romance de los tres reinos", "A la orilla del agua", "El viaje al oeste" y "El sueño de la cámara roja". "Existe una opinión mayoritaria en contra de nuevos remakes porque los últimos se han hecho con mucha prisa y cambian cosas del material original".

¿Os parece bien que el Gobierno se convierta en crítico de cine, opine y prohíba lo que no le guste. Por ejemplo, imaginad que en España se inhabilite para volver a hacer cine a los responsables de Campamento Flipy o Lope o que no se le permita a Arturo Pérez-Reverte volver a escribir? En fin, de momento el gobierno español (aunque he visto muchos casos de insumisión) ha prohibido el tabaco en las obras de teatro.

viernes, 1 de abril de 2011

Las 5 etapas por las que pasa el aficionado al terror

Hay películas que dan miedo por su ambientación, y porque cuentan una historia inquietante, pero otras provocan pánico por lo malas que son. El terror es un género muy maltratado y desagradecido. No exagero si digo que un 90 por ciento de lo que se produce tiene poca calidad, y el problema es que cuando una película fantaterrorífica es mala... ¡es muy mala! 

Me vienen numerosos films insoportables a la cabeza, como cualquier película de Uwe Boll, cualquier secuela de El exorcistaLa venganza de Pinocho (sí, ya con ese título tampoco prometía demasiado), o la indescriptible El vendedor de helados, con un tipo traumatizado por haber sido testigo de la muerte del heladero de su barrio, que acaba sustituyéndole, fabricando helados con restos triturados de las personas que le caen mal.

Me he dado cuenta de que enfrentarte en un cine a la dura realidad de que has pagado 8 euros del ala por ver un truñaco es tan deprimente que produce un estrés comparable a que le haya pasado algo a un ser querido. A lo largo de la proyección, el aficionado medio pasa por las cinco etapas del duelo psicológico:

1. Negación. No puede ser. He vuelto a picar. ¡Pero si el cartel de El vendedor de helados prometía! ¿Cómo puede ser tan mala? No, no, habrá que esperar un rato... Seguro que ahora viene un giro de guión o algo que le dé interés a la cosa...

2. Ira. ¡Pero qué desgraciados! ¡Se aprovechan de los friquis como yo que pagamos por ver cualquier bodrio! ¡Habría que atizar a los productores sin escrúpulos que nos timan!

3. Negociación. ¡Por favor, si tuviera usted un mínimo de dignidad debería devolverme el dinero de la entrada! (aquí es cuando el acomodador del cine te responde que él no ha hecho la película, que en su cine sólo las proyectan, y que le reclames al director del rollazo que acabas de ver).

4. Depresión.  Si es que esto me pasa por tener tan mal gusto para el cine... Debería ir a ver películas francesas en V.O. y hacerme un crítico serio y elevado como Carlos F. Heredero. ¡Si es que ya decía mi madre que no iba a llegar a nada en mi vida!

5. Aceptación. ¡Dejo definitivamente de ir a ver películas de terror! ¡Que no cuenten con mi dinero! Ellos se lo pierden.

Desgraciadamente, volverás a pasar por el mismo proceso cuando estrenen El vendedor de helados 2, y para tu sorpresa pagarás una entrada y te meterás a verla. Lo mismo ocurre si llega a las pantallas El vendedor de helados contra Pinocho...


lunes, 21 de marzo de 2011

"La sanguijuela de mi niña", amor vampírico

Ha tenido tanto éxito el novelista especializado en humor Christopher Moore ("El ángel más tonto del mundo", "Un trabajo muy sucio") que tenía una gran curiosidad por leer algo suyo, a pesar de que estaba convencido de que no me iba a apasionar demasiado. No me suelen gustar los best-sellers de humor americanos, pese a mi debilidad por algunos escritores de este género británicos, como Douglas Adams, o Sir Terry Pratchett y por el imprescindible y absolutamente magistral autor polaco Andrzej Sapkowski. Para mí que este Moore, pese a que arrasa, sería un imitador pobre del surrealismo de estos autores.

Decidido a comprobar si tiene algo este autor al que bendicen sus seguidores, me decanté por leer "La sanguijuela de mi niña", una historia de amor vampírico, tema que me atrae especialmente a pesar de que Stephenie Meyer ha hecho con este subgénero lo que Hitler con Polonia.

¿Y bien? Bueno, esperaba que fuera horrible y así poder hacer una entrada en el blog poniéndole a bajar de un burro, que suele resultar más gracioso que una crítica insulsa. O bien, que fuera buenísimo y así tenía una buena recomendación para mis lectores. Pero desgraciadamente, ni una cosa ni otra. Ni frío ni calor.

No me ha apasionado, todo me parece convencional, pero también es cierto que he leído el libro de un tirón. Pensaba que tendría más humor, pero se habrá perdido en la versión en español porque este tipo de libros sin un traductor a la altura no tienen gracia (curiosamente lo logra, incluso cuando traduce simultáneamente al autor en directo, José María Faraldo, traductor de Sapkowski).

Eso sí, al menos puedo decir que tiene un momento que me pareció muy divertido. Atención, spoiler: En un momento determinado de la trama detienen al protagonista, reponedor de un supermercado nocturno, por una ola de crímenes y porque tiene en su casa a su novia, una vampira, por el día aparentemente un cadáver normal y corriente. En la celda tiene como compañero al típico tío duro, recubierto de tatuajes, que curiosamente son de Mickey y Donald y otros personajes de Disney.

–¿Por qué estás tú aquí?

–Por violar el copyright.

En realidad, trató de procesarle un abogado de Disney y él le desnucó.

Con todo mi cariño para la compañía Disney (id a ver Enredados, que tiene una gran calidad) es cierto que son bastante tiquismiquis, más allá de la razón. Un conocido tenía un programa radiofónico de música clásica que se llamaba "El aprendiz de brujo". Le llamaron corriendo de Disney para decirle que no podía usar ese título, porque argumentaba el individuo que es propiedad suya por la película Fantasía. ¡Pero si Paul Dukas compuso esa pieza en 1897 cuando Disney ni siquiera había nacido! En fin, los hay 'pesaos'.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Ángel Sala denunciado por la fiscalía por proyectar "A Serbian Film"

Me resistía a escribir en este blog sobre la denuncia interpuesta por la fiscalía contra Ángel Sala, director del Festival de Sitges, por exhibir la cinta A Serbian Film. Como sabréis quienes hayáis leído alguna entrada, y como adelanta su título, "Artículos de coña", tiendo al humor, y en este asunto la cuestión de fondo, la pornografía infantil, no tiene ninguna gracia, por lo que temo que se entienda que trivializo un tema preocupante (constantemente la policía detiene a indeseables relacionados con este tema).

Finalmente he optado por exponer mi humilde opinión.

Vaya por delante que cualquier legislación que sea útil de cara a luchar contra este tema goza de todo mi apoyo, e imagino que el de cualquier persona honrada. Lógicamente, si la fiscalía actuó fue por algo, concretamente porque la exhibición de este film puede ser constitutiva de delito, según el artículo 189.7 del Código Penal, que castiga con penas de tres meses a un año de cárcel o multa a quien "produjere, vendiere, distribuyere, exhibiere o facilitare por cualquier medio material pornográfico en el que no habiendo sido utilizados directamente menores o incapaces, se emplee su voz o imagen alterada o modificada".

La fiscalía actúa por una denuncia presentada por una asociación defensora del menor. Poco antes se presentó una denuncia similar con motivo de la Semana de Cine Fantástico de San Sebastián, donde una juez prohibió que se proyectara la cinta.

Yo he visto A Serbian Film y tengo que decir que me parece muy mala y aunque sus imágenes denuncian el horror, lo hacen con exagerada sordidez. Incluye una secuencia en la que a un tipo completamente aterrado ante lo que ve, se le proyecta una película en la que violan a un supuesto bebé (está hecho con un muñeco), y se escucha un llanto, por lo que si aplicamos la ley al pie de la letra, habría delito.

Pero las leyes no las aplican máquinas, por suerte, sino personas, que evalúan las intenciones del demandado, el espíritu de los legisladores, y si aplicarla no resultará absurdo.

A nadie parecen preocuparle consecuencias como el tratamiento informativo que se le ha dado a esta información, sobre todo en internet, donde no nos engañemos, priman los 'titulares', textos cortos o informaciones de 140 caracteres. Los ancianos que añoramos aquellos periódicos de papel que permitían desarrollar la noticia sabemos que los 140 caracteres dan para "Ángel Sala, director del Festival de Cine Fantástico de Sitges, ha sido denunciado por la fiscalía de Barcelona por exhibir pornografía infantil durante el certamen" (justo 140 caracteres). Y claro, parece que el tipo proyectaba en la sesión de las 16.00h. Los ojos de Julia, y a las 17:30h. Antología de cortos pornográficos con niños. Me ha dicho mucha gente que dedujo de las informaciones que había proyectado una película que incluía imágenes reales de violaciones de niños. En fin, periodistas tenían que ser... No ha sido así, Ángel Sala –una persona normal, con familia que estará preocupada ante lo que lee– no es un pornógrafo infantil. Se le procesa por la excesiva violencia de una película de ficción.

Por ejemplo, si aplicamos esta ley al pie de la letra habría que prohibir la proyección y emisiones televisivas de las siguientes películas:

Rambo, en la que creo recordar que el malo viola a un niño.

Happiness, donde el hijo de un pederasta se masturba.

El exorcista, donde si la memoria no me falla la niña poseída pide 'que la follen'.

Lolita, que tiene secuencias de sexo de Jeremy Irons con una doble de la niña que interpreta a la protagonista.

Kids, donde muchos niños mantenían relaciones sexuales. Ésta no la echaría de menos porque es malísima, pero ése es otro tema.

Y una obra maestra, Dos mujeres, donde agreden sexualmente a Sophia Loren mientras ésta es testigo de cómo violan unos soldados a su hija de doce años (se escuchan sus gritos y se ve cómo la agarran y su rostro aterrorizado). No os pongo el vídeo –está en Youtube– del fragmento en cuestión de este peliculón, por si me procesan.

lunes, 7 de marzo de 2011

Terror y risas con Nacho Vigalondo en la muestra de cine friqui

Buen ambiente en la octava edición de la Muestra SyFy de cine fantástico de Madrid. Centenares de friquis tomaron -bueno, en fin, tomamos- el céntrico cine Palafox durante todo el fin de semana, para disfrutar de variopintas muestras de cine fantástico. Este año ha primado sobre todo el terror.

Hubo cintas flojitas, como Giallo, de Dario Argento, con Adrien Brody demostrando nuevamente que sí, que en El pianista hizo un papelón, pero que si no tiene a Polanski detrás es un actor llamativamente malo. Tuvimos risas con Tucker & Dale Vs. Evil, en la que por una vez los paletos del pueblo perdido son los buenos y los universitarios de excursión de fin de semana los realmente peligrosos. En El último exorcismo, un embaucador que practica exorcismos de pega, topa con una chica poseída de verdad. El plato fuerte eran las películas coreanas, I Saw the Devil, sobre un asesino en serie, y Thirst, de Park Chan-wook, que sin ser ni de lejos de lo mejor de este potente realizador, responsable de Oldboy, sí que tiene momentos gloriosos.

Como se puede ver en la foto de mi amiguete Álvaro, hay quien lleva a sus bebés para inculcarles desde pequeñitos el amor por el cine más freak.

Sin duda, lo más divertido de toda la muestra fue la sesión de "Trash entre amigos" del sábado noche. Nacho Vigalondo -que se tomaba muy a broma su defenestración tras la desafortunada broma antisemita de su cuenta en twitter- comentó en voz alta con su cuadrilla durante la proyección una película indescriptible, Dinocroc vs. Supergator, de dinosaurio contra cocodrilo gigante, con momentos surrealistas, chicas que aprovechaban cualquier excusa para quedarse en bikini y diálogos grandilocuentes. 

¿De dónde la habrían sacado? Como si la cuento no os la creeréis, he decidido poner el tráiler. Atención a la curiosísima banda sonora infernal que no se parece a nada que haya escuchado anteriormente. En suma, "Trash entre amigos" es como cuando te reúnes con cuatro amigos 'zumbaos' para ver una peli malísima con unas cervezas y hacéis comentarios jocosos, pero en un cine enorme con cientos de personas.