Si escribo en el blog que pienso que los españoles, con honrosas excepciones, no estamos genéticamente dotados para rodar series, se me puede acusar de ser anti-español. Yo os aseguro que adoro este país que por otra parte ya tiene la mejor comida del mundo (viva la paella), la mejor selección de fútbol, las mejores playas, un patrimonio cultural y literario inmejorable. Pero en el cine y las series televisivas, ay, quisiera que la realidad fuera mejor pero no es así.En un desesperado intento de reconciliarme con la tele patria, le he echado un vistazo a Mi gitana, la miniserie que reconstruye la vida de Isabel Espantoja, y ha resultado ser tan indescriptible y surrealista que os la recomiendo a todos... Sentí vergüenza ajena en el momento en el que la madre de la artista le aconseja que no se ponga un vestido determinado porque "el verde resalta el vello" (sí que tienen mal café los guionistas). ¿Y qué decir de ese Jesús Gil descamisado con cadenas de oro que parece Torrente? Y genial también el momento metatelevisivo en el que Encarna Sánchez se enfada porque en la televisión emiten la legendaria parodia de las empanadillas de Móstoles, que le hicieron Martes y 13, y le dice a su 'querida' Pantoja: "No veas a esos dos mari****. ¡Qué asco de España!". Surrealista.
Así las cosas se puede pensar que no hay esperanza de que un español pueda hacer tele decente... Para comprobarlo, me puse el piloto doble de The River, que dirige Jaume Collet-Serra. Tendría que haber salido en las portadas de los periódicos que un español pase a la primera división catódica, en una serie creada por Oren Peli (Paranormal Activity), y que cuenta como productor ejecutivo con Steven Spielberg. Pero como suele suceder en este país, minimizamos los logros de nuestros compatriotas...
Lo cierto es que me pareció demasiado convencional, los mecanismos que usa para dar miedo son evidentes y predecibles, y lo peor es que se adscribe a la moda del 'found footage' que ya empieza a cansar. Pero por lo demás, es bastante digna, y a Jaume le ha quedado muy bien el momentazo de las muñecas que le ofrecen los nativos como tributo al fantasma de una niña ahogada en el río para que no ahogue a todo el que pase por allí. Da muy mal rollito, si lo ves a solas en la oscuridad de tu casa...
No está todo perdido. En el futuro, con un poco de esfuerzo, vamos a revolucionar la televisión... Lo que pasa es que avanzamos poco a poco.
Estos días me he leído un libro de
Me fui al pase de prensa de
Una familia que se muda a una nueva localidad adquiere una suntuosa mansión por un precio notablemente inferior a lo que marca el mercado. ¿Por qué será?
Se acabaron mis vacaciones de este año, en Viena, aunque me quedaré siempre con el recuerdo de un lugar que tenía mucha ilusión de visitar y no me ha decepcionado en absoluto. Fui a ver sobre todo las pinturas de Gustav Klimt, aunque tengo que decir que he quedado fascinado por la obra de Egon Schiele. A los amantes del terror y las emociones fuertes, habituales lectores de este blog, que visiten la capital de Austria les recomendaría visitar el Narrenturm, un edificio circular muy curioso integrado en el campus universitario que en tiempos era un hospital psiquiátrico.









